Presentación

El hormigón es muy versátil y hoy en día se usa para todo tipo de estructuras y construcciones, con características muy variadas de forma, dureza, color, resistencia…

Como otros materiales industriales, está sujeto a patologías y daños, que afectan al hormigón y a la estructura de la que forma parte.

En función de la estructura, hay casos en los que se hacen imprescindibles acciones de mantenimiento periódico, que sirvan para mantener las características originales del hormigón y garantizar su correcto funcionamiento.

En otros casos se refuerzan las estructuras para un aumento de su capacidad o ante situaciones de desgaste extremo que no estaban previstas originalmente.

Las empresas especializadas actúan sobre el hormigón siguiendo una serie de pasos que van desde la realización de estudios previos, la identificación de patologías o deterioros y el análisis de resultados, hasta la preparación de las superficies y la aplicación de productos o técnicas especiales para la reparación, refuerzo o protección de la estructura.

El conjunto de estas empresas especializadas forma ARPHO: la Asociación de Reparación, Refuerzo y Proteción del Hormigón.