Aumenta el empleo en el sector de la construcción, pero sigue lejos de las cifras del boom inmobiliario
26/01/2026

El sector de la construcción en España cerró 2025 con una clara aceleración en la creación de empleo, aunque continúa muy por debajo de los niveles alcanzados durante el auge inmobiliario de mediados de la primera década del siglo XXI.
Según los últimos datos disponibles, el número de afiliados al sistema de la Seguridad Social en este sector alcanzó en diciembre los 1,47 millones, lo que representa un crecimiento de aproximadamente 57.000 empleos respecto al cierre de 2024. Este avance (casi el doble al observado el año anterior) convierte a la construcción en uno de los sectores que más empleo ha generado en términos porcentuales durante el último ejercicio.
A pesar de este impulso, la construcción sigue estando muy lejos de sus picos históricos: en 2007 representaba más del 13 % del total de cotizantes, con alrededor de 2,4 millones de trabajadores, mientras que ahora supone apenas el 6,7 % del conjunto de ocupados. El sector mantiene, además, retos importantes como la escasez de mano de obra, el envejecimiento de su plantilla y la falta de formación especializada, factores que limitan su capacidad para responder a la fuerte demanda de vivienda y obra pública.
La evolución del desempleo dentro del sector también ha sido positiva. El número de personas en paro procedentes de la construcción se redujo más de un 10 % en 2025, situándose en niveles mínimos en la última década.
Sin embargo, expertos subrayan que, aunque el crecimiento del empleo es una señal alentadora, la oferta de vivienda sigue siendo insuficiente frente a la demanda y persisten cuellos de botella estructurales que impiden a la construcción alcanzar los números que caracterizaron los años del boom inmobiliario. La barrera de mano de obra cualificada y los desafíos productivos sitúan al sector en una fase de recuperación sólida pero aún incompleta, con un papel clave en la reactivación económica si logra avanzar en estos frentes.
Fuente: El Economista


