Limpieza con técnicas de agua a presión

Esta técnica consiste en la retirada selectiva y controlada del hormigón deteriorado dejando la armadura completamente limpia de óxido, incluso por detrás de las barras de armado, y lista para las operaciones de reparación.

Este sistema es el prescrito en varios países europeos y en Estados Unidos, prohibiéndose en estos el sistema tradicional de picado manual por los efectos colaterales que presenta (micro fisuras y vibraciones). El agua a ultra presión penetra en la red de poros del hormigón, generando tensiones internas suficientes que provocan micro-roturas en la zona de incidencia directa del chorro. El resto de elementos internos de la estructura, tales como las armaduras, cables, tensores, etc., al no ser porosos permanecen intactos.

En algunos casos, pueden emplearse también abrasivos o calentar el agua, para acelerar los resultados deseados. Las técnicas del agua a presión en construcción consisten en el empleo de equipos especiales (bombas, lanzas, mangueras,…) que permiten proyectar el agua a la velocidad y caudal apropiados para realizar la acción que se desea:

  • Acabados estéticos en hormigón y roca natural.
  • Limpieza y recuperación de materiales o equipos de construcción.
  • Eliminación de revestimientos y óxidos en estructuras metálicas.
  • Eliminación de lechadas y de relleno de juntas.
  • Eliminación extensiva de recubrimientos.
  • Rehabilitación de drenes en presas.
  • Limpieza de hastiales y bóvedas de túneles.
  • Hidrocorte.
  • Hidrodemolición.
  • Hidrosaneado selectivo de hormigón en mal estado.
  • Descubrimiento de armaduras y elementos metálicos.

Las ventajas que presenta esta técnica son las siguientes:

  • No genera vibraciones ni micro fisuraciones en el hormigón.
  • No daña a las armaduras.
  • Genera una óptima superficie para garantizar la adherencia hormigón-armadura.
  • Elimina la corrosión en el armado.
  • Respetuosa con el medioambiente.
  • Altos rendimientos.

Los parámetros a tener en cuenta en la preparación de superficies en la técnica de agua a presión son los siguientes:

  • Presión efectiva de trabajo.
  • Caudal de agua empleado.
  • Tiempo de incidencia en la zona a trabajar

Existen dos configuraciones básicas de equipos:

  • Lanzas manuales, con caudal de unos 25 litros/minuto y presión regulable entre 300 y 2500 bar.
  • Robots, con caudal de unos 240 litros/minuto y presión de 1000 a 1500 bar.

Las lanzas manuales se suelen utilizar en actuaciones de hidrolimpieza para posterior aplicación de revestimientos, así como en el hidrosaneo del hormigón en extensiones modestas.

Los rendimientos aproximados que se pueden alcanzar son los siguientes:

  • Hidrolimpieza (caudal 15-20 litros/minuto y presión de 900-1500 bar). Rendimiento: 200 m2/día.
  • Hidrosaneo (caudal 20-25 litros/minuto y presión de 2000-2500 bar). Rendimiento: 80 m2xcm/día.

Las máquinas automatizadas (robots) se utilizan fundamentalmente para realizar procesos de hidrosaneo en extensiones importantes. El rendimiento que se alcanza es mucho mayor que con lanzas, del orden de 2 a 3 veces más.