
La Comunidad de Madrid ha aprobado prorrogar los contratos de conservación de su red autonómica de carreteras por un importe de 14,6 millones de euros, con una vigencia de dos años —de agosto de 2026 a agosto de 2028—. La decisión, adoptada por el Consejo de Gobierno el pasado 20 de mayo, da continuidad a los contratos en vigor desde 2022 y garantiza la cobertura de los más de 2.500 kilómetros que componen la red autonómica regional.
Los trabajos previstos incluyen la inspección, reparación y conservación de puentes, pasos superiores e inferiores, muros y sistemas de contención —elementos que requieren intervención técnica especializada y que, en muchos casos, presentan estructuras de hormigón en distintos grados de deterioro—. Para una gestión más ágil, la Dirección General de Carreteras ha organizado las actuaciones en ocho áreas territoriales: noroeste, norte, nordeste, este, sureste, sur, oeste central y oeste.
Esta inversión forma parte de un plan de conservación más amplio, con una dotación total que supera los 234 millones de euros para el mantenimiento de la red regional.
La noticia es un reflejo de una tendencia que se consolida a escala nacional: la infraestructura construida en las décadas de expansión —puentes, viaductos, obras de paso— está alcanzando una madurez que exige intervención técnica sistemática. Inspeccionar, diagnosticar y actuar sobre estructuras de hormigón que han acumulado décadas de uso, exposición ambiental y carga de tráfico es precisamente el campo en el que las empresas asociadas a ARPHO aportan valor diferencial.

