
D. Alejandro Marras, presidente de ARPHO, destacó en una videoentrevista realizada para la revista Maquinaria Obra Pública que el desarrollo de las ciudades y comunicaciones en los últimos 40-50 años, así como el cambio de legislación hacen cada vez más necesarios labores de mantenimiento o reparación de patologías de corrosión.
Alejandro hizo una retrospectiva comenzando en 1980 cuando se comenzó la construcción de la red vial moderna, unida al incremento en obra civil por el auge del turismo en la ciudades, además del desarrollo de la industria eléctrica debido a los requirimientos energéticos por el aumento de la demanda.
“De aquí que la mayoría de esas infraestructuras tenga al menos 40-50 años, lo que requieren acciones de mantenimiento y reparación”, puntualizó.
Además, indicó que la legislación antigua que controlaba los procesos constructivos no era tan restrictiva como la actual, por tanto es más común que actualmente encontremos edificaciones que sufren patologías de corrosión o que las sufrirán en un corto plazo de tiempo.
Preguntado por la labor de ARPHO durante la pandemia, destacó el “fuerte impulso a la formación, a través de tres iniciativas complementarias”.
Al éxito de acogida de los webinars, con “más de 1000 inscripciones y 700 asistentes”, se suma la visibilidad que los asociados podían conseguir al poder proponer e impartir uno o varios temas dentro de esas sesiones gratuitas de formación online de los miércoles.
Con las sesiones temáticas, se reforzaba ese impacto que conseguían los asociados, no sólo durante el webinar, sino a través de la documentación que se ponía a disposición del público.
Por último, destacó el curso de Introducción a la reparación, refuerzo y protección del hormigón, que desde marzo obtuvo más de 1000 solicitudes y 2350 inscripciones en los diferentes módulos.
Sobre el impacto de la pandemia en el sector, Alejandro indicó que las empresas especialistas no han quedado exentas de la problemática de la pandemia.
“Las que han soportado mejor estos meses de pandemia han sido la que tenían mayor músculo económico y aquelleas que han sabido reiventarse, optimizando recursos y mejorando su trabajo”, puntualizó.
También señaló que aquellas empresas relacionadas con el sector energético tuvieron menor impacto que otras dedicadas a edificación y obra civil, en contraposición con aquellas con presencia internacional, que se han visto afectadas en sus obras en curso y licitaciones pendientes de salir, ya que han quedado paralizadas
