Home » Comunicación » Noticias » La corrosión de las armaduras

La corrosión de las armaduras

ARPHO_Guia_Contenidos_corrosion

ARPHO adelanta uno de los contenidos que podrán encontrarse en la próxima Guía informativa 2016 de la asociación.

Es la causa más común de deterioro del hormigón armado, y se ocasiona principalmente por:

  1. La llegada hasta la armadura de los iones cloruro en una proporción que se conoce como “contenido crítico” de los cloruros que se encuentran por ejemplo en medios marinos o en las sales de deshielo.
  2. El ingreso del dióxido de carbono del aire que reacciona con los elementos alcalinos reduciendo el pH de la fase acuosa del hormigón y produciendo un frente de “carbonatación” que despasiva la armadura.

El proceso de corrosión se da en elementos sumergidos, enterrados o en aquellos que se encuentran en contacto con la atmósfera, siendo los elementos situados en las zonas de carrera de mareas los más afectados por los procesos de corrosión.

Los principales efectos que produce la corrosión son:

  • Disminución de la sección de las armaduras
  • Fisuración del hormigón que rodea a las armaduras, debido a la expansión de los óxidos
  • Perdida de ductilidad del acero
  • Pérdida de adherencia entre hormigón y acero

carbonatacion3

También hay que tener en cuenta que en elementos pre y postesados se puede producir un fenómeno de corrosión bajo tensión que, puede dar lugar a colapsos inesperados ya que la corrosión es muy localizada y no suele presentar signos externos de herrumbre.

La carbonatación es un proceso lento y progresivo que ocurre cuando el dióxido de carbono atmosférico reacciona con la humedad dentro de los poros del hormigón y convierte el hidróxido de calcio con alto pH a carbonato de calcio, que tiene un pH más neutral, disminuyendo así su pH.

Cuando el pH inicial del hormigón (12-13), desciende por debajo de valores de 9, la función pasivamente del mismo sobre la armadura desaparece, y esta queda desprotegida frente a la oxidación; además la armadura al oxidarse aumenta de volumen, y la fuerza de tracción que se genera dentro del hormigón, rompe el recubrimiento del armado.

La velocidad con la que se desarrolla el proceso está muy vinculada a la concetracion de CO2 atmosférico y el grado de humedad presente en la estructura, aunque no se requiere alta concentración de CO2 en la atmósfera para que se inicie este fenómeno.

El proceso de carbonatación causa corrosión generalizada, que se caracteriza por un ataque homogéneo en toda la superficie del acero.

El ataque de cloruros genera, en ocasiones, una corrosión localizada, que destruye de forma puntual la capa pasiva de las armaduras, dando lugar a lo conocido como corrosión por picaduras, que puede llegar a provocar el colapso de la estructura.