El refuerzo de estructuras de hormigón armado mediante la técnica de la adhesión de chapas de acero es el método de refuerzo más empleado en todo el mundo, permitiendo compensar esfuerzos a compresión, flexión, tracción o cizallamiento.
En todos los casos se debe garantizar una adecuada protección del acero de refuerzo frente a procesos de corrosión y frente al fuego. Se pueden emplear en el refuerzo de cimientos, pilares y jácenas.
El método consiste básicamente en la adición de chapas o perfiles de acero normalizados, que trabajarán solidariamente con la estructura de hormigón existente, garantizando una adecuada transmisión de cargas mediante unión soldada de los perfiles de acero, pernos de anclaje o mediante materiales sintéticos en base epoxídica.
En este tipo de refuerzos, se debe prestar especial atención a la preparación tanto del soporte, como de las propias chapas de refuerzo, en tanto en cuanto, condicionan de manera inexorable la calidad y resistencia final del refuerzo.
En cuanto al soporte:
- No debe presentar irregularidades superiores a 2mm.
- La resistencia al arrancamiento debe ser mayor a 1,5MPa.
- Debe presentar una superficie limpia y rugosa.
En cuanto a las chapas de acero:
- Deben ser perfiles normalizados fabricados bajos estándares de calidad.
- Antes de la instalación el perfil debe estar completamente limpio.
- Se debe garantizar una adecuada protección contra la corrosión.
El sistema de colocación por el método de unión mediante materiales epoxi se basa en:
- Preparación del soporte según requisitos definidos.
- Preparación del acero de refuerzo según requisitos definidos.
- Replanteo del refuerzo sobre el soporte.
- Aplicación del adhesivo epoxidico sobre el soporte y el acero.
- Ajuste de la chapa de acero en su posición definitiva presionando contra el soporte hasta garantizar la expulsión del adhesivo sobrante.
- Limpieza de resto de adhesivo.
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