
Entrevista a José Diego Moar, presidente de ARPHO y director del Grupo ORION, profesional con más de 25 años de experiencia en el sector.
Moar considera que “la gente se ha dado cuenta de que la rehabilitación es la actividad dentro de la construcción que puede crecer en el futuro”
¿Cuándo y porqué comienza su relación con el refuerzo, reparación y protección de estructuras?
Teníamos relación con un fabricante de productos químicos y a partir de ahí es cuando entramos en este negocio.
Por favor, ¿podría presentar de forma breve su empresa?
Somos una mediana empresa en este campo, con entre 60-70 personas trabajando en la reparación de estructuras, enfoscados,… sobre todo en la obra civil.
¿Cuáles han sido los principales hitos de la presencia de su compañía en esta actividad?
Algunas obras complejas que hemos realizado, como por ejemplo la sustitución de apoyos del viaducto de Rontegi.
¿Qué tipo de trabajos son los que está llevando a cabo su empresa últimamente?
Trabajos de reparación de diferentes puentes, trabajamos mucho también en alta velocidad, para el Ministerio de Fomento,… en definitiva obras relacionadas con el gremio, principalmente en el campo de la obra pública.
¿Cómo empezó su relación con ARPHO?
Todo nace de una reunión de cuatro personas vinculadas a esta actividad, que decidimos poner en marcha esta asociación.
La razón principal fue que no había ninguna asociación de similares características que reuniera al gremio de las empresas vinculadas a la reparación.
Fue la propia necesidad lo que creó la asociación.
En la próxima Asamblea del día 10 de diciembre, deja el cargo de Presidente de ARPHO. ¿Qué destacaría de estos cuatro años?
Principalmente, haber ayudado a ARPHO a arrancar, lo que requirió de mucho esfuerzo y de convencer a la gente de que se asociara.
En estos momentos hay nuevos retos y creo que es el momento para que otras personas tomen el relevo.
¿Cuáles son para ustedes los principales beneficios de ser miembro de una asociación especializada como ARPHO?
ARPHO significa un punto de encuentro para este gremio.
Si bien ARPHO no es una asociación tan representativa como pueden ser otras, con el tiempo se puede convertir en un fuerte nexo de unión entre todas las empresas del colectivo.
¿Cuál es su opinión respecto al Foro de ARPHO y otras iniciativas que parten de la asociación, como las jornadas divulgativas organizadas por ARPHO?
Creo que las actividades que organiza ARPHO ponen en práctica ese punto de encuentro y además pone en valor a la actividad.
Es decir, ayuda a explicar que esta actividad no se trata únicamente en aplicar algún producto químico, sino que hay mucho más detrás.
¿Qué es lo que le dice a una compañía especializada en esta actividad, que esté planteándose el asociarse a ARPHO?
Que los beneficios de la asociación son mucho mayores que el coste económico.
Que merece la pena, porque con los nuevos costes, el tamaño de la empresa ya no es importante a la hora de asociarse.
Todo indica que la rehabilitación ha adquirido protagonismo a raíz de la situación de recesión económica, frente al anterior apogeo de realización de obra nueva. ¿Cómo se está haciendo notar la situación actual al sector de la rehabilitación en general, y del refuerzo, reparación y protección del hormigón y otras estructuras en particular?
Yo no creo que la rehabilitación esté adquiriendo protagonismo, sino que la gente se está fijando en la rehabilitación como única actividad dentro de la construcción que en el futuro puede crecer y que tiene cierta necesidad de crecer.
Pero no creo que en este momento las cifras en rehabilitación estén siendo muy importantes, la diferencia es que no está cayendo como otras actividades del sector de la construcción.
Pero todo esto es consecuencia de la recesión económica que vive el país desde hace siete años.
Sin ninguna duda. No hay dinero para gastar en nada, por lo que primero hay que pagar las deudas y arreglar todo lo que hemos hecho y que hay que mantener.
¿Dónde reside el potencial de nuestro mercado, en su opinión?
Principalmente, en que se ha construido mucho y demasiado rápido, y va a haber necesidad de hacer un mantenimiento y conservación.
España es un país muy grande, con muchas infraestructuras creadas y que es necesario mantener.
¿Cómo perfilan el futuro inmediato para el gremio?
Va a depender mucho de las Administraciones Públicas.
Si éstas se ponen duras con la conservación de edificios e infraestructuras, pues será un sector que entre en apogeo.
Si las Administraciones Públicas no aprietan a los propietarios como responsables subsidiarios, pues entonces no habrá nada que hacer.
Por lo tanto todo depende de que la Administración exija la conservación y mantenimiento de las infraestructuras y edificios.
En estos momentos, hay ayuntamientos que lo están exigiendo, y hay otros que no están haciendo absolutamente nada.
Cuando se den cuenta de que eso es una fuente de ingresos, vía licencias, pues probablemente empiecen a exigir más.
¿Cuáles son, en su opinión, ahora mismo los principales temas de interés para los profesionales como usted, especializados en refuerzo, reparación y protección de hormigón y otras estructuras?
Los que han venido siendo siempre: dar a conocer la actividad y ponerla en valor, que es lo realmente importante.
¿Cómo podría ARPHO ayudar?
Ya lo hace, por ejemplo, con las jornadas que organiza reuniendo a personas que pertenecen al sector de la construcción y haciéndoles ver que los trabajos se deben hacer con personal especializado.
