
La inyección de fisuras en hormigón tiene distintos objetivos, como el relleno de fisuras o huecos para transmitir esfuerzos, para sellar juntas con movimiento o simplemente para impedir la penetrabilidad de agentes exteriores a la misma que fomenten los procesos de corrosión del acero en el hormigón armado.
Dependiendo del objetivo de la inyección, tipo de estructura de hormigón, del tamaño de la fisura o del hueco a inyectar, podremos utilizar distintos sistemas de inyección combinando materiales y presiones.
Según material a inyectar:
- Lechadas de micro cemento o cemento en distintas dosificaciones.(Conglomerantes hidráulicos)
- Polímeros aquaestables (Ej. Resinas epoxi).
- Polímeros expandibles (Ej. Resinas en base poliuretano expandibles)
- Relación entre componentes de la mezcla.
- Tipo de fisuras a inyectar según su espesor, grado de humedad y profundidad.
Según presiones de inyección:
- Por vertido.
- A baja presión, hasta 50 bar. de presión.
- A media presión, de 50 a 200 bar.
- A alta presión, de 200 a 800 bar.
Estas presiones se han de estudiar dependiendo de la estructura, material a inyectar y caudal del mismo.
Control de la inyección
Se ha de realizar un control exhaustivo de las presiones que se utilizan y de las posibles deformaciones que se generen durante la inyección. El control de avance de la inyección se hará mediante el seguimiento de comunicaciones y fugas.
Otro tipo de inyecciones debido a problemáticas singulares:
- En hormigones armados y en masa, la expansividad de los áridos que lo componen, hace que la inyección de resinas epoxi sea un sistema adecuado.
- En estructuras que soportan terreno, el relleno del trasdós para formar pantallas impermeables se puede realizar mediante inyección de geles acrílicos.
- En problemas de carácter geotécnico, se pueden utilizar sistemas de inyección de lechadas cementosas mediante método GIN de intensidad controlada.
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