
Entrevista a José Antonio Rodríguez, Ingeniero industrial y director técnico de AZUL DE REVESTIMIENTOS ANDALUCES SA.
Considera que las empresas del gremio tienen la obligación de crecer en formación e innovación para poder ofrecer servicios cada vez más duraderos y de más calidad, que en definita, es lo que demandan los clientes.
Además, cree que existe una progresión ascendente de la demanda de las actividades de la reparación, el refuerzo y protección del hormigón propiciada por un aumento de interés por parte de consultores y propiedades a la hora de plantearse alternativas.
¿Cuándo y porqué comienza su relación con el refuerzo, reparación y protección de estructuras?
Desde mi llegada a AZUL, ya que la actividad de la empresa, históricamente, ha sido esa.
En ese momento empecé a formarme y a llevar obras siempre relacionadas con estas actividades.
Por favor, ¿podría presentar de forma breve su empresa?
AZUL es una empresa de carácter familiar con un nivel de tecnificación muy alto y un grupo humano experto e implicado.
Es una empresa muy orientada hacia los trabajos de máxima calidad, tanto en el asesoramiento como en la ejecución de trabajos de reparación y refuerzo.
AZUL cuenta con 28 años de experiencia en el sector, siempre dentro de las actividades de reparación y refuerzo de grandes estructuras, principalmente en los ámbitos de obra civil, industrial y obras hidráulicas.
Además somos aplicadores homologados de BASF CONSTRUCTION CHEMICALS desde la misma fundación de la empresa y estamos certificados en los sistemas de calidad, medio ambiente y prevención, así como en la formación de sistemas y personal.
Nuestra cartera de clientes está bastante fidelizada y nuestra red de colaboradores nacionales e internacionales es muy amplia.
¿Cuáles han sido los principales hitos de la presencia de su compañía en esta actividad?
Como principal hito de la compañía, destacaría el hecho de que la empresa obtuvo la clasificación de contratistas del Estado, y empezó a acometer grandes trabajos de reparación como contratista principal para clientes como la Junta de Andalucía o el Ministerio de Fomento, además de clientes privados.
Aparte de este hito, que en mi opinión supuso un antes y un después para AZUL, destacaría el hecho de la formación en nuevas técnicas y la adquisición de nuevos equipos, tales como bombas de agua a alta presión para hidrodemolición, gatos hidráulicos o últimamente drones, que también nos han ayudado a crecer técnicamente y a ampliar nuestra oferta de servicios y soluciones.
¿Qué tipo de trabajos son los que está llevando a cabo su empresa últimamente?
Tenemos un espectro bastante amplio, de hecho en estos momentos estamos ejecutando dos obras muy importantes.
Una de ellas es una campaña de inyecciones en la presa de la Minilla, y la otra, la reparación de juntas de dilatación de seis viaductos de la autovía A-66.
Obviamente, también realizamos otros trabajos de menor envergadura, como mantenimiento de estructuras, pero siempre utilizando las técnicas y equipos correspondientes para obtener la máxima calidad y seguridad.
¿Cómo es su relación con ARPHO?
El representante en ARPHO de AZUL es su administrador, Manuel Díaz, quien tiene un contacto más directo con ella.
Aun así, me consta que quien nos animó a formar parte de la asociación fue nuestro proveedor, BASF CONSTRUCTION CHEMICALS.
Desde su experiencia y perspectiva, ¿cómo ve la labor de ARPHO?
Siempre es interesante para cualquier empresa especializada del sector estar presente en ARPHO y en las actividades que organiza, ya que aglutina a profesionales relacionados que permiten conocer la experiencia de los demás y hacer contactos.
Todo indica que la rehabilitación ha adquirido protagonismo a raíz de la situación de recesión económica, frente al anterior apogeo de realización de obra nueva. ¿Cómo se está haciendo notar la situación actual al sector de la rehabilitación en general, y del refuerzo, reparación y protección del hormigón y otras estructuras en particular?
Sin duda el gremio de la reparación y refuerzo progresa, y personalmente, creo que ha notado en menor medida el impacto de la recesión económica, ya que la disminución de actividad no ha sido tan brusca.
A esa progresión ascendente de nuestras actividades ha contribuido el aumento del interés de algunos consultores y propiedades por plantear alternativas de reparación y refuerzo en sus estructuras.
¿Dónde reside el potencial de nuestro mercado, en su opinión?
El máximo potencial del mercado reside en la prevención, que es algo que aún no está del todo valorado en el sector.
Hay que tener en cuenta que cuanto más se degrada una estructura, mayor es el coste asociado a su rehabilitación.
En la industria, desde hace ya tiempo, se monitorizan los procesos para reducir costes de mantenimiento, y realmente creo que eso es un potencial para la rehabilitación que debería explotarse más en el futuro.
¿Cómo perfilan el futuro inmediato para el gremio?
Como he indicado antes, todo indica que la demanda va a seguir incrementándose, tanto en trabajos como en empresas especialistas.
Algo que sin duda nos va obligar a crecer en formación como en innovación para poder ofrecer servicios cada vez más duraderos y de más calidad, que al final es lo que demandan los clientes.
¿Cuáles son, en su opinión, ahora mismo los principales temas de interés para los profesionales como usted, especializados en refuerzo, reparación y protección de hormigón y otras estructuras?
En mi opinión, uno de los principales puntos de interés es la incorporación de nuevas técnicas y materiales que permitan alargar la vida de las estructuras, que al final es lo que se pretende con estas actividades.
El objetivo es, por lo tanto, incrementar nuestro trabajo de innovación y de investigación en esas nuevas técnicas y materiales para poder dar un servicio más eficiente al cliente.
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