Estudio de proyectos (de reparación, refuerzo y protección del hormigón)

El hormigón es un material con una larga historia y la primera patente de hormigón armado fue registrada a nombre de Joseph Monier en 1867. Mucha gente cree que las estructuras de hormigón tienen una larga vida útil, y bajo circunstancias ideales, es así.

En el caso de puentes de carretera y de ferrocarril, sus respectivas instrucciones de proyecto, la IAP-11 y la IAPF-07, establecen una vida útil de proyecto de cien (100) años. No obstante, durante la vida útil de una estructura pueden darse condiciones que podrían afectar a la capacidad portante o a la durabilidad; se mencionan por ejemplo cambios de uso, impactos de vehículos, fuego, ataques químicos, etc.

En España, la Instrucción de Hormigón Estructural (EHE-08) es el marco reglamentario por el que se establecen las exigencias que deben cumplir las estructuras de hormigón, tanto de edificación como de ingeniería civil, para satisfacer los requisitos de seguridad estructural y seguridad en caso de incendio, además de la protección del medio ambiente, proporcionando procedimientos que permiten demostrar su cumplimiento con suficientes garantías técnicas. Las exigencias deben cumplirse en el proyecto y la construcción de las estructuras de hormigón, así como en su mantenimiento.

En general, antes de iniciar un proyecto de reparación, refuerzo o protección del hormigón debe haber un proceso de evaluación que permita concluir si realmente se requiere uno. En este sentido las inspecciones son fundamentales para obtener la información adecuada y poder evaluar el estado real de la estructura. Dicha información se puede ampliar y mejorar con un análisis de las características de los materiales empleados, comprobaciones teóricas estructurales, etc. y poder elegir el tipo de proyecto más adecuado en cada ocasión.

La instrucción sobre las inspecciones técnicas en los puentes de ferrocarril, la ITPF-05, define claramente que el plazo máximo para la completa reparación de los daños de Clase 1 (daños que pueden afectar a la seguridad de la estructura y, por tanto, a su capacidad de resistir las cargas para las que fue proyectada) será de cuatro años a partir de la fecha de la inspección principal, salvo que debido a la gravedad de aquéllos se hubiera fijado un plazo inferior.

Cada vez hay más conciencia sobre el hecho de tener que mantener lo construido y las nuevas instrucciones relacionadas con estructuras de hormigón contemplan capítulos dedicados a la durabilidad y al mantenimiento. La EHE-08 y el Código Técnico de la Edificación (CTE) son buenos ejemplos en este sentido. En la misma línea el CTE tiene un anejo dedicado a la evaluación estructural de edificios existentes.

Por último, decir que a la hora de definir un proyecto merece especial mención la norma española UNE-EN 1504: Productos y sistemas para la reparación y protección de estructuras de hormigón, que está destinada a todos aquellos que intervienen en la reparación del hormigón.